Somos como el Champulín Colorado: ¿y ahora, quién podrá defendernos?Yo me apego a las últimas instucciones de Buda.
“No busque refugio en nada excepto en ti mismo. Un monje es su propia lámpara y refugio al estar constantemente observando su cuerpo, sentimientos, percepciones, estado de ánimo e ideas, de tal manera que logre conquistar los deseos desmedidos y depresiones de la mujer u hombre común. Se enérgico, auto-controlado y centrado en mente.
Aquel que entre mis monjes logre esto, ahora o después de mi muerte; si está deseoso de aprender, alcanzará la cima”.
¿Y a usted quién le da instrucciones?